Historia
«Haciendo honor a la verdad histórica, y ateniéndonos a las noticias que poseemos, mientras no aparezcan otras, podemos considerar que, después de la falla de la Plaza Casassús, es esta de la Plaza Mayor, la segunda más antigua de Alzira». Esta falla se plantó en 1898. (*)
Posteriormente a esta fecha se cita el año 1909 como el primer año del s. XX en el que se plantó falla en Alzira (también en la Plaza Mayor). Las noticias sobre esta falla son escasas, no obstante la mencionan como recuerdo de juventud tanto Rafael Sifre Pla (Rafael d’Alzira) como Rafael Pelufo Estrugo (quien fuera Presidente de la Junta Local los años 1945 y 1946).

En el año 1927 se plantó una falla en la Plaza Mayor (tal y como refleja el libro del centenario de JLF), la primera falla alcireña de la que se tiene constancia fotográfica. De ella también tenemos el testimonio de Antonio Pérez Pelufo, último superviviente de la comisión fallera que plantó aquel monumento, el cual nos relata que: “Aquel año, un grupo de jóvenes entre los que estábamos Joaquín Sanchis, Eugenio Martí, Agustín Casanoves, Salvador Enguix y yo, dirigidos por José Valls (Marmolista), aprovechando la madera que sobró de un altar que se le hacía al Perpetuo Socorro, en San Agustín, el Padre Castells nos la dió para la falla, la cual plantmos frente a donde estaba entonces el Banco Hispano- Americano”. Antonio también nos dice que la falla pudiera ser de 1930 y no de 1927.

En 1931 la «Penya Cascabel», que ya había plantado una falla en la Placeta de Colón (hoy Mayor Santa Catalina) el año anterior, plantó una segunda falla en la Plaza Mayor, de la que conservamos el llibret, en la portada del cual podemos leer: «II Falla de la Penya Cascabel, Alzira, Café Colom, any 1931, Llibret de la relació i explicació de la Falla situada en la Plaça d’Emili Castelar (hui Plaça Major). Preu: 25 centims».

Ya en el año 1940 se constituyó la «Penya la Flama» en la Plaza Mayor y ese año se plantaron dos monumentos en Alzira: uno en el barrio de San Juan y otro en la Plaza Mayor. De hecho hay constancia que existen dos llibrets de falla: uno «llibret de la Falla del barrio de San Juan» y otro «Falla de la Plasa del Caudillo». En los dos llibrets se puede observar la edición del año 1940.

En el año 1941 se plantaron dos monumentos en Alzira: uno en San Juan y otro en la Plaza del Caudillo (hoy Plaza Mayor). Fue en el año 1942 cuando se plantaron más monumentos en Alzira: en la Plaça del Cabdill, en la barriada de Sant Joan, en el Mercat y en la calle Doctor Ferrán. En 1943: Plaça del Cabdill, el Mercat, Dr. Ferrán y Placeta Colom. A partir de este año la Falla Plaça Major plantó monumentos en 1944, 1945, 1947, 1948, 1949, 1950, 1952, 1953 y 1955.
La primera falla infantil plantada en la Plaça Major de la que se tiene constancia es del año 1944, la cual representaba a la Cibeles de Madrid, que venía a visitar las fallas. La fallera mayor infantil fue Encarnita Vidal, que algunos años después también fue Fallera Mayor.
Fue en 1956 cuando, después de constituida la Comisión Plaza del Caudillo para plantar falla ese año, el 10 de febrero
«D. Francisco Comes ratificó la disolución de su comisión Plaza del Caudillo, muy a pesar suyo, ya que sus propósitos y ánimos eran la continuación, pero sin miembros en su comisión, por muy buena voluntad que se tenga es demasiado enorme el esfuerzo, haciendo entrega del libro de Caja cuyo saldo está a cero», según consta en el acta número 6 de la Junta Local
Fallera. Pero en 1959 se volvió a plantar falla en la Plaça Major. Igualmente se plantó falla en 1961,1962, 1964, 1965, 1966.
Desde 1967 hasta 1971 la comisión estaba formada por la Junta Local Fallera y las falleras mayores eran las de Alzira, algo parecido a lo que sucede en Valencia con la falla de la Plaza del Ayuntamiento, estando igualmente el monumento fuera de concurso.

La creación de la actual Comisión Falla Plaça Major se realizó en 1972 y plantó su primer monumento en el año 1973, año en el cual también se creó como recompensa para los méritos falleros el Cacau y el Tramús d’Or, Argent y Coure. A partir de este año se ha plantado continuadamente monumentos durante todos los ejercicios salvo los años en que hubo riada
(1983 y 1988). No obstante es la única demarcación fallera alcireña que contó con monumento plantado los días de fallas de esos dos fatídicos años, ya que fue en la Plaza Mayor donde se ubicaron los monumentos que la población plantó tras las riadas.

La Falla Plaça Major es además la pionera en Alzira en la edición de libros para obsequiar a sus Falleros de Honor, amigos y colaboradores, iniciando esta tarea editorial en el año 1979 con la edición de “Notes sobre el Monestir de la Murta”, de Eduard Soler i Estruch, con ilustraciones del gran artista y entonces miembro de la Comisión, Vicente Sanz-Castellanos.
Desde entonces hasta hoy, se han publicado anualmente y de manera ininterrumpida, más de 35 volúmenes, siempre de temas histórico-artístico-culturales relacionados con Alzira, a cargo de autores de reconocido prestigio, como el propio Soleriestruch o Sanz-Castellanos en su faceta literaria o Bernat Montagud, Aureliano Lairón, Eduardo Part, Rafael Sifre, Alfonso Rovira, Xavier Sierra o Miguel Frasquet, entre otros, lo cual es motivo de orgullo para la Comisión, como lo es el hecho de que esta costumbre sentara precedente y fuera imitada por otras comisiones falleras de esta y otras localidades.

1981 fue sin duda un año marcado para la Falla Plaça Major, debido al secuestro del Presidente de Honor y reconocido empresario alcireño Luis Suñer Sanchis. Por este motivo, la falla, bajo la presidencia de Paco Ruiz, decidió retirarse de los actos festivos y acudir únicamente a la Misa de Difuntos de la Familia Fallera y a la Ofrenda de flores a la Virgen.

En 1983 debido a la rotura de la presa de Tous y la consecuente inundación sufrida el año anterior, ninguna falla de Alzira plantó monumentos. Este hecho se repitió en 1988, no se plantaron fallas debido al desbordamiento del río Xúquer en 1987.

En el año 1997 y coincidiendo con la celebración del Centenario del primer monumento fallero plantado en la Plaza Mayor, se organizó la I Semana Cultural de la Falla Plaza Mayor en la que entre otros actos, se inició el Concurso-Exposición para Jóvenes Pintores de la Comunidad Valenciana, con éxito de participación y nivel de las obras presentadas. Tanto la Semana Cultural como el Concurso de Pintura han superado los tres lustros de vida y es deseo de la Comisión que su existencia se prolongue en el tiempo indefinidamente, como corresponde a la falla con mayor tradición y solera de nuestra población.

(*)Esta cita es copia del libro del centenario de Junta Local Fallera (página 25).